sábado, 16 de enero de 2010

PERSPECTIVAS ENERGETICAS PARA MEXICO HACIA EL AÑO 2030.


Por Patricio González Quintanilla

SEGUNDA PARTE…
Gas Natural.

Desde el anuncio que hiciera PEMEX en el año 2004 sobre el descubrimiento de un gran yacimiento petrolero, 102 kilómetros al noroeste del Puerto de Coatzacoalcos y 40 kilómetros frente a Catemaco, denominado “Coatzacoalcos Profundo”; merece la pena detallar algunos aspectos relativos a las perspectivas de esta nueva zona de explotación petrolera ubicada en aguas semiprofundas.

De los cinco pozos perforados hasta 2007, tres resultaron productores de gas no asociado: Noxal-1, Lakach-1 y Lalail-1; mientras que Nab-1 resultó productor de crudo extrapesado. Por la magnitud de las reservas descubiertas en el campo Lakach, su desarrollo se presenta como una opción inmediata para PEMEX, junto con el campo Noxal, para contribuir a incrementar la oferta nacional de gas natural en el corto plazo.

El campo Lakach es el cuarto campo más importante en términos de reservas totales de gas no asociado en México. Sus gastos iniciales en pruebas de producción son de 25 a 30 millones de pies cúbicos por día por pozo convencional y las reservas estimadas 3P (probadas, probables y posibles), sumarían 2,203 mmpcg.

La prospección sobre aguas profundas para esta región del Golfo de México, contempla en consolidar, en el corto y mediano plazos, al menos 23 pozos más, de un ambicioso plan total de 106 pozos exploratorios ò en desarrollo para el total de aguas profundas mexicanas hacia el año 2015.

Coatzacoalcos Profundo es, al momento, un gran campo de gas no asociado con perspectivas aún muy limitadas para la producción de petróleo crudo a esas profundidades.

El inicio de producción de gas natural de Coatzacoalcos Profundo-Lancach requiere de la construcción de redes de tuberías marinas y de la infraestructura en tierra para procesar el gas y distribuirlo. Se estima el desarrollo comercial a partir del año 2012, iniciando con 6 pozos en producción en Lakach, para llegar a una producción estimada total de unos 400 mmpcd de gas hacia el año 2015, que equivaldría al 37 por ciento de la producción nacional actual de gas, la cual se encuentra casi al nivel máximo de explotación, particularmente en la Cuenca de Burgos.

La producción de petróleo crudo en Coatzacoalcos Profundo podría incrementarse con la perforación de pozos con tirantes de agua de 1,500 metros o más y de una gran profundidad en el lecho marino, tal y como viene sucediendo con los campos prospectivos ubicados en aguas profundas del Golfo de México de Estados Unidos, donde los pozos rebasan los 11 mil y los 12 mil metros de profundidad desde la superficie. Este sì es un gran reto para la nación, a un costo de 100 millones de dólares por cada pozo exploratorio (en Estados Unidos estos costos los absorben las compañías petroleras, no el gobierno, como es el caso de México con Pemex).

Aparte del petróleo crudo, nuestro país no cuenta actualmente con reservas suficientes para satisfacer las presentes ni las futuras necesidades de carbón o de gas natural. Somos importadores netos de ambos combustibles y lo seguiremos siendo en el futuro.

México tiene que pensar en energías alternativas –nuclear, eólica, solar e hidráulica-, y desarrollar biocombustibles como el etanol a base de caña de azúcar, racionalizando su petróleo crudo remanente para la producción petroquímica.

La diversificación disminuirá el impacto futuro de la escasez de reservas petroleras que obligan a depender, cada vez mas, de fuentes externas de abastecimiento, para olvidarse, definitivamente y para siempre, de excedentes económicos vía la exportación petrolera.

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