Por Orlando Segura Hervert…
En 1962 salió de Tuxpan, sus padres se lo llevaron a la ciudad de México en donde hizo su vida profesional entre las letras, la literatura, la cultural, conciertos y la ópera. Se alejó con muchos sueños y en la capital construyó relaciones que a la postre lo llevarían a cursar tres carreras, dos de ellas en la Universidad Nacional Autónoma de México (periodismo y literatura) y la otra en el extranjero (historia del arte) en el museo del Prado en Madrid, España.
A sus diez años de edad se fue del municipio porteño, pero jamás perdió la identidad, desde esa fecha, periódicamente, cada vez que puede, regresa a estas tierra para saludar a sus familiares. Braulio Peralta es un personaje de charla amena y ante la primera pregunta de éste reportero, sonríe. ¿Qué sentiste cuando te mencionaron para el premio PEN Club de periodistas México 2011?, inmediatamente responde… absolutamente nada.
La charla se lleva a cabo en el restaurante El Quijote, entre una botellita con agua natural y una exquisita estrujada, misma que saborea con profunda arrogancia culinaria, comenta, la comida de Tuxpan es muy rica y variada. Su hermano, escucha atento la plática y se deleita con unas empanaditas.
En los inicios de su carrera, se le presentaron dos opciones, escoger entre el periodismo político y el cultural, se decidió por éste último, asegura que en todos lados hay corrupción, pero en las notas y narraciones culturales, las cosas son diferentes, ¿Qué te pueden pedir en esa rama?.
El escritor, periodista, editor, arribó a Tuxpan aproximadamente a las 15:30 de éste sábado, la primera impresión al llegar a su tierra nativa; encontrarse con una ciudad limpia, la presidencia pintada de blanco, el boulevard con ciertas transformaciones que lo hacen diferente a la porquería y asco heredada por la administración municipal anterior, señaló: “se nota el cambio”…
La visión de los tuxpeños debe ser preparase para el futuro, en poco tiempo la autopista de 4 carriles procedente de la capital, estará concluida y entonces acudirán a este punto geográfico una gran cantidad de personas, seremos la puerta de entrada al centro del país. Aquí hay grandes atractivos naturales que se pueden explotar y difundir turísticamente, hay un hermoso río, lagunas, la playa, el mar, manglares comparados a los de Brasil, arrecifes, la limpieza y la ecología deben ir de la mano, por ejemplo, hay que limpiar los esteros, recoger la basura.
El autor De un mundo raro. El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz. Los nombres del arco iris, recomienda vincular la región Alamo Temapache con Tuxpan, rescatar esa iglesia del siglo XVI; mirar hacia Santiago de la Peña, explica que no son gente de segunda, hay que darles su lugar, construir ahí un boulevard que simbolice que el río los une y no los separa, con sus luminarias, una obra sencilla pero representativa. Remodelar la casa México – Cuba, porque de ese punto salieron los expedicionarios que cambiaron el sistema político de una isla, y aclaró, todo mundo sabe que de ahí partieron y tal parece que los únicos que lo ignoran son los tuxpeños.
Salvar las casas de los años 50 del siglo pasado, aquellas hechas de adobe ó madera, con dos aguas, amplios patios y ventanas de herradura, construir sobre el pasado y no destruirlo, regresar en algunos lugares las jacarandas, retornar a la arquitectura vernácula.
Más que promover y practicar la cercanía con los políticos, prefiere estrechar amistades con la gente y con los de su generación.
El PEN Club México 2011 representa una gran satisfacción y sorpresa, confiesa que nunca esperó ese premio y ahora se prepara para el 8 de abril en la Casa de Cultura “Jesús Reyes Heroles”, es un reconocimiento a la honestidad y a la defensa de los derechos humanos de las minorías, al trabajo de muchos años.
Concluye: “los tuxpeños no queremos darnos cuenta de lo que tenemos… Tuxpan es mucho porvenir…”
En 1962 salió de Tuxpan, sus padres se lo llevaron a la ciudad de México en donde hizo su vida profesional entre las letras, la literatura, la cultural, conciertos y la ópera. Se alejó con muchos sueños y en la capital construyó relaciones que a la postre lo llevarían a cursar tres carreras, dos de ellas en la Universidad Nacional Autónoma de México (periodismo y literatura) y la otra en el extranjero (historia del arte) en el museo del Prado en Madrid, España.
A sus diez años de edad se fue del municipio porteño, pero jamás perdió la identidad, desde esa fecha, periódicamente, cada vez que puede, regresa a estas tierra para saludar a sus familiares. Braulio Peralta es un personaje de charla amena y ante la primera pregunta de éste reportero, sonríe. ¿Qué sentiste cuando te mencionaron para el premio PEN Club de periodistas México 2011?, inmediatamente responde… absolutamente nada.
La charla se lleva a cabo en el restaurante El Quijote, entre una botellita con agua natural y una exquisita estrujada, misma que saborea con profunda arrogancia culinaria, comenta, la comida de Tuxpan es muy rica y variada. Su hermano, escucha atento la plática y se deleita con unas empanaditas.
En los inicios de su carrera, se le presentaron dos opciones, escoger entre el periodismo político y el cultural, se decidió por éste último, asegura que en todos lados hay corrupción, pero en las notas y narraciones culturales, las cosas son diferentes, ¿Qué te pueden pedir en esa rama?.
El escritor, periodista, editor, arribó a Tuxpan aproximadamente a las 15:30 de éste sábado, la primera impresión al llegar a su tierra nativa; encontrarse con una ciudad limpia, la presidencia pintada de blanco, el boulevard con ciertas transformaciones que lo hacen diferente a la porquería y asco heredada por la administración municipal anterior, señaló: “se nota el cambio”…
La visión de los tuxpeños debe ser preparase para el futuro, en poco tiempo la autopista de 4 carriles procedente de la capital, estará concluida y entonces acudirán a este punto geográfico una gran cantidad de personas, seremos la puerta de entrada al centro del país. Aquí hay grandes atractivos naturales que se pueden explotar y difundir turísticamente, hay un hermoso río, lagunas, la playa, el mar, manglares comparados a los de Brasil, arrecifes, la limpieza y la ecología deben ir de la mano, por ejemplo, hay que limpiar los esteros, recoger la basura.
El autor De un mundo raro. El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz. Los nombres del arco iris, recomienda vincular la región Alamo Temapache con Tuxpan, rescatar esa iglesia del siglo XVI; mirar hacia Santiago de la Peña, explica que no son gente de segunda, hay que darles su lugar, construir ahí un boulevard que simbolice que el río los une y no los separa, con sus luminarias, una obra sencilla pero representativa. Remodelar la casa México – Cuba, porque de ese punto salieron los expedicionarios que cambiaron el sistema político de una isla, y aclaró, todo mundo sabe que de ahí partieron y tal parece que los únicos que lo ignoran son los tuxpeños.
Salvar las casas de los años 50 del siglo pasado, aquellas hechas de adobe ó madera, con dos aguas, amplios patios y ventanas de herradura, construir sobre el pasado y no destruirlo, regresar en algunos lugares las jacarandas, retornar a la arquitectura vernácula.
Más que promover y practicar la cercanía con los políticos, prefiere estrechar amistades con la gente y con los de su generación.
El PEN Club México 2011 representa una gran satisfacción y sorpresa, confiesa que nunca esperó ese premio y ahora se prepara para el 8 de abril en la Casa de Cultura “Jesús Reyes Heroles”, es un reconocimiento a la honestidad y a la defensa de los derechos humanos de las minorías, al trabajo de muchos años.
Concluye: “los tuxpeños no queremos darnos cuenta de lo que tenemos… Tuxpan es mucho porvenir…”
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