Por Orlando Segura Hervert…
A determinada hora, cientos de curiosos, comenzaron a congregarse en uno de los espacios de la Expo Feria 2012, atrás del Teatro del Pueblo. El espectáculo comenzó minutos antes del arribo del gobernador Javier Duarte de Ochoa, programado a las 7 de la noche, en ese instante 5 indígenas de la región del Totonacapan, comenzaron a ascender por un tubo de 32 metros de altura, iniciaron colocando las sogas en la parte más alta, el mástil que soporta el tecomate, el cuadro giratorio en donde se enrolla los lazos de cada uno de los ejecutantes.
Los niños y sus padres absortos en cada uno de los movimientos magistralmente ejecutados por los 5 voladores de Papantla, como tradicionalmente se les conoce.
En determinado momento, uno de ellos en un pequeño espacio se para y comienza a tocar un tambor y la flauta, inmediatamente sus acompañantes desciende con los brazos extendidos, saludando los 4 puntos cardinales, volando desde esa distancia hacia la tierra, sujetados tan solo por un cable.
Abajo, los comentarios de los visitantes y tuxpeños: “parece fácil, pero es difícil” como la canción del Tri de Alex Lora y ahí, alguien contó que la tradición comienza desde la colocación del palo, sumergido en el suelo, en lo más hondo, el ritual implica matar una gallina, dicha ave pierde la vida cuando el peso del tronco cae sobre semejante especie, es parte de la idolatría reflejada por la cultura ancestral. Así lo cuenta quien hace varias décadas constató las peripecias para instalar el palo desde donde los totonacos cumplen con la tradición ancestral.
No hubo lesionados, los participantes al final del evento, solicitaron la coperacha de los ahí presentes, algunos si daban billetes mayores a los 50 pesos, otros, solo pequeñas monedas. Demasiado espectáculo para unos cuantos centavos…
La ejecución es prehispánica, anteriormente los disfraces se diseñaban con plumas de aves, que representaban águilas, búhos, cuervos, guacamayas, quetzales, calandrias… pero con el mestizaje, la indumentaria fue cambiando, cuenta la leyenda que en determinada ocasión la región del Totanacapan sufrió una fuerte sequía, causando zozobra, destrucción entre los pobladores, ante tales circunstancias, los sabios compuesto por las personas de mayor edad, ordenaron a los jóvenes asistir al bosque y cortar el árbol más grande y de mayor altura, así lo hicieron y el ritual se complementó con música y danza, la solicitud de lluvias a los dioses para que retornara la fertilidad y productividad de sus campos..
A determinada hora, cientos de curiosos, comenzaron a congregarse en uno de los espacios de la Expo Feria 2012, atrás del Teatro del Pueblo. El espectáculo comenzó minutos antes del arribo del gobernador Javier Duarte de Ochoa, programado a las 7 de la noche, en ese instante 5 indígenas de la región del Totonacapan, comenzaron a ascender por un tubo de 32 metros de altura, iniciaron colocando las sogas en la parte más alta, el mástil que soporta el tecomate, el cuadro giratorio en donde se enrolla los lazos de cada uno de los ejecutantes.
Los niños y sus padres absortos en cada uno de los movimientos magistralmente ejecutados por los 5 voladores de Papantla, como tradicionalmente se les conoce.
En determinado momento, uno de ellos en un pequeño espacio se para y comienza a tocar un tambor y la flauta, inmediatamente sus acompañantes desciende con los brazos extendidos, saludando los 4 puntos cardinales, volando desde esa distancia hacia la tierra, sujetados tan solo por un cable.
Abajo, los comentarios de los visitantes y tuxpeños: “parece fácil, pero es difícil” como la canción del Tri de Alex Lora y ahí, alguien contó que la tradición comienza desde la colocación del palo, sumergido en el suelo, en lo más hondo, el ritual implica matar una gallina, dicha ave pierde la vida cuando el peso del tronco cae sobre semejante especie, es parte de la idolatría reflejada por la cultura ancestral. Así lo cuenta quien hace varias décadas constató las peripecias para instalar el palo desde donde los totonacos cumplen con la tradición ancestral.
No hubo lesionados, los participantes al final del evento, solicitaron la coperacha de los ahí presentes, algunos si daban billetes mayores a los 50 pesos, otros, solo pequeñas monedas. Demasiado espectáculo para unos cuantos centavos…
La ejecución es prehispánica, anteriormente los disfraces se diseñaban con plumas de aves, que representaban águilas, búhos, cuervos, guacamayas, quetzales, calandrias… pero con el mestizaje, la indumentaria fue cambiando, cuenta la leyenda que en determinada ocasión la región del Totanacapan sufrió una fuerte sequía, causando zozobra, destrucción entre los pobladores, ante tales circunstancias, los sabios compuesto por las personas de mayor edad, ordenaron a los jóvenes asistir al bosque y cortar el árbol más grande y de mayor altura, así lo hicieron y el ritual se complementó con música y danza, la solicitud de lluvias a los dioses para que retornara la fertilidad y productividad de sus campos..
No hay comentarios:
Publicar un comentario