jueves, 10 de mayo de 2012

EN CONCRETO... EL DEBATE...

ENVIADO A VAXTUXPAN...
Por Dip. Laura Itzel Castillo Juárez...
El pasado domingo 6 de mayo se celebró finalmente el debate presidencial organizado por el IFE. Considero que difícilmente con un formato con las características del realizado, se van a poder confrontar las propuestas plenamente y se van a poder decir los cómos, tal cual lo han reclamado algunas voces.

Veamos por qué: la inequidad en la contienda ha estado patente desde antes de las precampañas. Enrique Peña Nieto es sin duda el candidato de las televisoras, representa los intereses de los poderosos, de quienes mediante la manipulación han creado a un candidato de telenovela, pero absolutamente incapaz.

Normalmente las campañas electorales tienen su clímax en los debates. Por ello, la intención de frenar a Obrador a toda costa y proteger descaradamenta a Peña. Esa es la razón de que solamente aceptaron dos debates, con respuestas de dos minutos, réplicas de minuto y medio y contrarréplicas de un minuto. Para colmo, solamente se transmitió en un canal de la televisión, que no tiene cobertura nacional y que además la otra televisora, simultáneamente, trasmitió un partido de futbol. Qué más evidencia de la manipulación de los medios de comunicación y la forma de obstaculizar la discusión.

Por ello, a pesar de estas circunstancias, Andrés Manuel López Obrador logró denunciar la cercanía de EPN con Carlos Salinas de Gortari y Arturo Montiel, dos personajes que han dañado al erario público y que gracias a la impunidad que priva en México, siguen saqueando al país.

Pese a los obstáculos AMLO logró decir, por ejemplo, que Peña fue secretario de Administración de su pariente Arturo Montiel, cuando fue gobernador del estado de México y que finalmente a pesar de las acusaciones de corrupción que caracterizaron a su gobierno, obviamente lo exoneró.

Llama la atención que durante el debate, el candidato del PRI, mediante escript bien memorizado atacó primero a López Obrador, lo que denota que la disputa es con el representante de las izquierdas y no con quien está al frente del PAN, su tradicional aliado ideológico.

La campaña de Andrés Manuel, a diferencia de las oficialistas, se centra en dos columnas. Una la mediática, caracterizada por la gran inequidad a favor de Peña (espectaculares, número de spots y noticiarios tendenciosos). La otra, a ras de suelo: la de plaza por plaza y casa por casa, a través de las brigadas de Morena.

Me queda claro, ningún candidato presidencial se había atrevido a denunciar directamente a Televisa como Andrés Manuel lo hizo. Nadie había desafiado a la cúpula del poder como lo hizo durante el debate. Hay que safarse la venda de los ojos. A pesar de que es prácticamente imposible captar la audiencia deseada en un debate político, intencionalmente restringido, no me cabe duda, AMLO ganó.

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