Por: Martha Cruz
Tuxpan, Ver.- Con mucho sacrificio
y esfuerzo nos hemos hecho de un patrimonio para nuestras familias, pero
creemos que en lugar de comprar una casa adquirimos una reliquia, pues las
viviendas fueron construidas con material de mala calidad, pues a dos años de
distancia ya presentan deterioro.
Por ello es que los habitantes de
este nuevo fraccionamiento responsabilizan a los dueños de la empresa, por no
cubrir las condiciones de seguridad.
Amador Silva, trabajador de una
empresa dedicada a la construcción de tanques de almacenamiento de gasolina
para Pemex, dijo que al ver las facilidades de pago para hacerse de una
vivienda y dejar de pagar renta, acudió a las oficinas de Cabo Rojo, donde le
ofrecieron una habitación de dos recámaras,
un baño, sala y comedor con valor de 250
mil pesos.
Luego de entregar la documentación,
a los pocos meses, se dio cuenta que se trasminaba el agua, y al pretender
agrandar su vivienda se percató que fue
construida sin cimientos, con una losa que no llega a los 10 centímetros de
ancho como lo establecen las normas de calidad, es de Block y construida con
armazón prefabricado.
Al tratar de reclamar se dio
cuenta que las oficinas ya no están en Tuxpan, y ahora el pago se los
descuentan de nómina, por lo que tendrá que seguir pagando durante varios años un
hogar que no cubre las necesidades ni las normas de seguridad y calidad.
Así como él son cientos de
personas que fueron defraudadas por esa compañía foránea que sólo llegó a esta
ciudad a timar a los tuxpeños.
Ante la negativa de los
constructores de hacer valer la cláusula de vicios ocultos, los habitantes de
este fraccionamiento, como muestra de su inconformidad, colocaron una manta en
la que se puede leer la leyenda “Fraude en Cabo Rojo, casas Carpin, los
propietarios de viviendas en el fraccionamiento manifestamos nuestra
inconformidad por las viviendas que nos entregaron, en pésimas condiciones,
atentamente los propietarios.”
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