martes, 31 de octubre de 2017

El PRI al rescate

Alma Grande
Por Ángel Álvaro Peña
Abandonar el entusiasmo personal, la pasión particular por la vocación política por el interés público. Diluir la propuesta personal para dar lugar a una propuesta colectiva es un avance en la política veracruzana.

Luego de exhibirse como una entidad con un gobernador que simulaba ser un rey, para quien los caprichos personales eran sucesos que todos los días repercutían en la vida del estado, es hora de sacrificar la imagen personal para dar un espacio legal y legítimo a las necesidades de una población que padeció la tortura de un mal gobierno.

Ante esta realidad donde un solo hombre hacía de uno de los estados más ricos de México su empresa particular, la declinación del poder personal por uno comunitario, donde todas a las voces sean escuchadas y los esfuerzos sean compartidos, así como fueron cargadas las desgracias para la población vulnerable de la entidad, así deberá ser también el poder para esa población que padeció más de un descalabro por los excesos de Javier Duarte.

Esta vez, el senador Pepe Yunes habló claro al decir que “El PRI es un partido comprometido con las mejores causas de México y que hace propias las causas de la gente”, con él estaba otro senador priista, Héctor Yunes, quienes mostraron que saben compartir algo más que un apellido.

Ahí también estaba el convocante, Renato Alarcón Guevara, que justificó la confianza del CEN de su partido al reunir a estos dos personajes que parecían lejanos, pero simplemente hacían su trabajo cada uno por su lado, tal y como lo demostraron en Pánuco, donde se realizó el Encuentro por la Unidad.

El dirigente Alarcón Guevara, fue muy claro al exponer su postura ante el futuro: “Salgamos nuevamente a dar la cara, nosotros los que la tenemos limpia. Que se escondan los que no tienen la cara limpia, los temerosos, los cobardes o los que andan negociando con el Gobernador el precio de la impunidad”, subrayó el líder estatal del tricolor.

Y no desaprovechó la ocasión para anunciar: “Vienen tiempos mejores”.

En ese evento el senador Héctor Yunes aseguró: “Hoy en este municipio se ha iniciado la marcha hacia la victoria en el 2018. Junto a Pepe Yunes, vamos a construir una alternativa política para un Veracruz que merece un mejor futuro”.

“Venimos a decirles que, frente a ustedes, en este escenario, se encuentra el próximo Gobernador de Veracruz, el que le devolverá la seriedad, la eficacia y la decencia a la política de nuestro estado”, remató.

Los priistas de todo el país saben que no pueden seguir divididos, y si no lo están deben demostrar su unidad. A pesar de que el liderazgo nacional no sea el que merece en este momento, las bases de los militantes del tricolor están con la gente. Así lo demostraron quienes junto con sus paisanos dijeron que el futuro puede ser prometedor si se trabaja para transformar una realidad que debe rescatar la dignidad de los políticos veracruzanos y el orgullo de quienes viven en esta entidad.

Durante más de 12 años, el estado fue señalado como cuna de la impunidad, como el centro de la deshonestidad administrativa, como el lugar donde la ley no podía llegar. Si los hombres cambian la política cambia, la economía debe recuperarse, la dignidad rescatarse.

Con la clase política regional en pleno como testigo, de presidentes municipales y alcaldes electos, ex diputados y de dirigentes de sectores y organizaciones del Partido en la huasteca, Héctor Yunes dijo: “Hoy todas las voces cuentan, todos los votos suman. Todos los priistas debemos ser uno sólo en la recuperación de la plaza perdida”.

El senador veracruzano insistió en que el PRI aspira recuperar el gobierno de Veracruz “no como un acto de revancha personal, sino para recuperar la paz y la tranquilidad que tenemos extraviada. Ese es el compromiso de Pepe Yunes y el mío”.

Esta propuesta en medio de la desesperanza en la que se encuentra el estado, luego de un par de sexenios de rapiña y un breve intermedio de una gubernatura de dos años que no permite a quienes la encabezan actuar como debería o como quisieran, las palabras de los dos senadores priistas con todas las posibilidades de llegar a ser candidatos a la gubernatura por el PRI.

En tiempos en los que las candidaturas independientes se abren para los resentidos que no fueron nombrados por sus partidos para concursar por un puesto de elección popular, Héctor y Pepe Yunes se concentran en el trabajo que tienen frente a sí con el objetivo de llevar a su partido al triunfo electoral.

La repercusión de una ausencia de gobernantes arroja lo que muchos achacan a la irresponsabilidad del presente gobierno, como es el caso de tener el mayor número de homicidios y secuestros en el país; con más feminicidios, infanticidios y muertes de periodistas.

Nadie lo niega, pero esto es sólo el efecto, y la causa habrá que buscarla no sólo en los excesos sino en los puntos negros de la estructura de gobierno y partidista que lo permitieron. De no rectificar y aprender de sus errores poco puede avanzarse hacia el triunfo electoral.

Sin embargo, la alianza de los Yunes en Pánuco seguramente será un hecho histórico que colocará de nuevo a Veracruz en una posición de lucha reñida en lo electoral en búsqueda de un mejor nivel de vida.

El senador Héctor Yunes cuestionó en ese acto la injerencia partidista del gobierno estatal en el actual proceso electoral: “Venimos a decirles que no se dejen engañar ni amenazar por el gobernador ni por sus emisarios oficiosos que solo los quieren utilizar para debilitar a nuestro partido”, acusó, para luego convocar a la militancia diciendo “no demos motivos de celebración ni de optimismo a quienes, monárquicamente, pretenden aferrarse al poder”.

Si fue reconciliación es un acto de nobleza de ambos, si era simplemente una tregua que ahora termina, fortalece a su partido, un partido agredido por sus propios militantes. PEGA Y CORRE. - Las presiones de los medios han contribuido de manera determinante para que la impunidad que existe alrededor de los cómplices de Javier Duarte tenga obstáculos. La exvocera de Veracruz y colaboradora de Javier Duarte de Ochoa, Gina Domínguez, permanecerá recluida en el penal de Pacho Viejo luego de que le fuera negado el amparo solicitado. Hace unas semanas inició el juicio de amparo 593/2017 para retirar la medida cautelar de "prisión preventiva necesaria" que fue impuesta por la juez de control Verónica Portilla Suazo, y así poder continuar en libertad con el proceso que se sigue en su contra… angelalvarop@hotmail.com
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