martes, 29 de julio de 2008

UN HEROE OLVIDADO. ESTEBAN CARBALLO REYES. "EL CABITO"




· Miembro del Escuadrón 201
· Participó en la II guerra Mundial en Las Filipinas
· Solo recibió un homenaje a su llegada de la guerra.

POR OBED ZAMORA SANCHEZ

HISTORIA
El Escuadrón 201,
Conocido como las Águilas Aztecas, fue una unidad mexicana de combate aéreo que participó en la Segunda Guerra Mundial. El escuadrón voló como anexo al Grupo 58 de combate de la 5a Fuerza Aérea del Ejército de los EE.UU. en la liberación de la isla madre de Luzón, Filipinas, durante el verano de 1945. El Escuadrón 201 sirvió con distinción en observaciones, bombardeos y ametrallamiento de posiciones japonesas, vehículos en convoy y emplazamientos de artillería en Filipinas y Formosa.La Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana es la única unidad militar mexicana que ha combatido fuera del territorio mexicano.
Provocación bélica]
Aunque a principios de la Segunda Guerra Mundial México mantenía su posición de neutralidad, en mayo de 1942, embarcaciones mexicanas que abastecían petróleo a los Estados Unidos fueron atacadas en aguas del Golfo de México por submarinos alemanes que torpedearon y hundieron los buques petroleros: Potrero del Llano el 13 de mayo de 1942 frente a las costas de Florida, y durante el mismo año: el Faja de Oro, perpetrado el 20 de mayo; Tuxpan, el 26 de junio; Las Choapas, el 27 de junio; Oaxaca, el 27 de julio; y el Amatlán, el 4 de septiembre.
Debido a estos actos de agresión, el presidente de la República, el general Manuel Ávila Camacho, declaró la guerra a Alemania, Japón e Italia. El gobierno mexicano, después de evaluar la situación económica y militar del país, determinó contribuir con el esfuerzo bélico aliado enviando un contingente cuya actuación fuese significativa, sin representar un alto costo humano y económico.
Mientras tanto, en las ciudades mexicanas se hicieron simulacros de bombardeo, hubo apagones prolongados, se instituyó el Servicio Militar Nacional obligatorio y con Estados Unidos se pactó el envío de trabajadores mexicanos a los campos agrícolas y fábricas para compensar la falta de mano de obra debido al correspondiente reclutamiento estadounidense.
Formación
Por decreto presidencial, el 10 de febrero de 1944, el 'Arma de Aviación Militar' adquirió el carácter constitucional de 'Fuerza Armada', cambiando su nombre de 'Arma de Aviación Militar' a 'Fuerza Aérea Mexicana'.[1] El 8 de marzo de 1944, el presidente dio a conocer estas intenciones y durante el mes de julio se dispuso la formación del 'Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico', integrado por 299 elementos procedentes de diversas unidades y dependencias del ejército, incluyendo civiles del Departamento de Materiales de Guerra, para ser enviado a capacitarse a los Estados Unidos. Se trataba de una unidad pequeña, con gran potencia de fuego y casi autosuficiente. Naturalmente, se seleccionó a los mejores pilotos de la Fuerza Aérea para formar el escalón de vuelo de este grupo.[2] La unidad recibió entrenamiento en varias localidades de los Estados Unidos, principalmente en el campo aéreo de Greenville, Texas y en el de Pocatello, Idaho.
Durante el adiestramiento, murieron dos pilotos en accidentes y fueron también excluídos 6 pilotos como resultado de los exámenes médicos, por lo que el escuadrón de pelea quedó integrado por 30 pilotos.
En el 29 de diciembre de 1944, la Cámara de Senadores autorizó al presidente de la República el envío de tropas para combatir en el extranjero y se decidió que las fuerzas en adiestramiento en los EE.UU. se convirtieran en la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), con lo que el Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico se transformó entonces en el Escuadrón de Pelea 201 de la FAEM. El escuadrón quedó encuadrado en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, aunque con mando y bandera propios.
Enviados a Filipinas]
El día 23 de febrero de 1945, el Escuadrón 201 se graduó como unidad de combate y fueron abanderados por el subsecretario de la Defensa Nacional, el General de División Francisco L. Urquizo.[3] El día 27 de marzo de 1945, la FAEM se embarcó en el buque Fairisle en el puerto de San Francisco y a las 18 horas partieron hacia el Lejano Oriente. El día primero de mayo la FAEM desembarcó en Manila, Filipinas. Fueron trasladados a la estación de Florida Blanca por tren y de ahí en camiones a la base aérea de Porac e integrados como parte del 58° Grupo de Pelea, mientras el grupo de comando de la FAEM se estableció en Fort Stotsenburg.[4]
El 17 de mayo comenzaron los vuelos de entrenamiento previo al combate, que incluía familiarización con la zona de operaciones y procedimientos, pero existía el problema de que los 25 aviones P-47 Thunderbolt de la unidad no llegaban aún, por lo que se decidió asignar 18 aviones en préstamo al escuadrón, pertenecientes a los otros escuadrones del grupo.[5]
Combates

El Escuadrón 201 llevó al cabo su primera misión de combate en forma autónoma el 7 de junio del mismo año. Las ordenes asignadas al escuadrón mexicano fueron de dar apoyo a las tropas aliadas de tierra. Las misiones consistieron principalmente en incursiones de bombardeo y ametrallamiento sobre las posiciones japonesas establecidas en el norte y centro de Luzón y de reconocimiento armado sobre la isla de Formosa, hoy Taiwán. El Escuadrón 201 realizó 59 misiones en compañía de Aliados de la Segunda Guerra Mundial, lanzó 252 bombas de propósito general de 1000 libras y se dispararon 138,652 cartuchos de ametralladora calibre 0.50.
El escuadrón mexicano sufrió la pérdida de cinco pilotos durante las acciones en el frente: El Capitán 2° Pablo Luis Rivas Martínez, los Tenientes José Espinosa Fuentes y Héctor Espinosa Galván, y los Subtenientes Fausto Vega Santander y Mario López Portillo. El Escuadrón 201 voló en conjunto un total de 1,966 horas en zonas de combate y lanzaron 252 bombas sobre blancos enemigos a lo largo de 59 misiones. Se preparaban para tomar parte de la invasión de Okinawa cuando llegó a su fin la guerra. La última misión se efectuó el 26 de agosto de 1945, poco antes de la firma de la rendición incondicional del Japón, el 1 de septiembre a bordo del USS Missouri, firma que atestigüaron representantes militares de países aliados, entre ellos el Coronel Cárdenas y el Capitán Gaxiola.
Regreso a México
Antes de regresar a México, en el 25 de septiembre, los miembros de la FAEM develaron un monumento a sus compañeros caídos; el monumento fue diseñado por el piloto Miguel Moreno Arreola y fue construido con la ayuda de 10 elementos del escuadrón. El águila que remata el monumento fue realizada por el escultor filipino Tolentino. El 12 de octubre, el Escuadrón entregó sus aviones al "Grupo de Servicios Aéreos 45" e iniciaron los preparativos para el regreso a México. Los integrantes de la FAEM abordaron el buque Sea Marlin el 23 de octubre, arribando el 13 de noviembre a San Pedro, California, aunque los primeros en llegar a América fueron el coronel Antonio Cárdenas, el teniente Amadeo Castro Almanza, el subteniente Guillermo García Ramos y el subteniente José Luís Pratt Ramos, quienes viajaron por la vía aérea tras entrevistarse en Tokio con el general MacArthur con el fin de agradecer su cooperación con la FAEM.
En lo económico, la actuación de México en la Segunda Guerra Mundial, costó al país tres millones de dólares aproximadamente. Formar parte del bloque aliado hizo figurar a México entre las naciones victoriosas.
Honores]
Los integrantes de la 'Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana' fueron premiados con ascenso al grado inmediato superior y la 'Medalla del Lejano Oriente', la 'Legión de Honor de México', la 'Medalla de la Liberación de la República Filipina' con gafete de Recomendación Presidencial, así como las condecoraciones norteamericanas 'Eficiencia del Ejército', 'Eficiencia de la Fuerza Aérea', 'Campaña de América', 'Campaña Asia-Pacífico' y 'Victoria de la Segunda Guerra Mundial'. Los pilotos recibieron además la 'Medalla del Aire' y el coronel Cárdenas y el capitán Gaxiola la 'Legión al Mérito'.
Desde entonces, se han levantado monumentos y se han nombrado calles, vecindarios y escuelas en México en honor del Escuadrón 201. Mucho de los integrantes han pasado con éxito a otras carreras de la vida, algunos como líderes de la aviación civil o del Ejército Mexicano, otros como hombres de negocio, educadores e ingenieros; cinco de los pilotos llegaron a ser generales de la Fuerza Aérea Mexicana.
Para los interesados, se recomienda visitar el Bosque de Chapultepec en la ciudad de México, el mausoleo comemorativo del Escuadrón 201, cerca del monumento a los 'Niños Héroes'.
Lista de pilotos del escuadrón

Carlos Garduño Núñez
Radamés Gaxiola Andrade
Julio Cal y Mayor Zaus
Graco Ramirez Garrido
Amador Sámano Piña
David Ceron Bedolla
Fernando Hernandez Vega
José Luis Pratt Ramos
Amadeo Castro Almanza
Carlos Varela Landini
Joaquín Ramírez Vilchis
Justino Reyes Retana
Angel Sánchez Rebollo
Carlos Rodríguez Corona
Manuel Farías Rodriguez
Miguel Moreno Arreola
Roberto Legorreta Sicilia
Reynaldo Pérez Gallardo
Praxedis López Ramos
Jacobo Estrada Luna
José Barbosa Cerda
Raúl García Mercado
Roberto Urias Aveleyra
Guillermo García Ramos
Miguel Uriarte Aguilar
Jaime Cenizo Rojas
Crisóforo Salido Grijalva
Hector Espinoza Galván
José Espinoza Fuentes
Fausto Vega Santander
Mario López Portillo
Pablo Rivas Martínez
Javier Martinez Valle
Esteban Carballo Reyes nacido en Santiago de la Peña a mediados de los años 20, estudió en la Escuela Secundaria y de Bachilleres siendo de la generación 1937-4l y tuvo como compañeros entre otros a Abdo Bisteni, Luis Deschamps, Roque de la Fuente, Enrique del Callejo, Nemesio Ruiz y muchos mas. En plena Segunda Guerra Mundial fue reclutado para incorporarse a la fuerza aérea expedicionaria del Escuadrón 201, primero en la ciudad de México y después sus entrenamientos fueron en Bronswille y Pocatello, Indiana. Al final fue embarcado con rumbo a las Filipinas desde San Francisco el 2 de mayo de 1945 para luchar junto a la Infantería de marina de los Estados Unidos.
Su trabajo en tierra lo desarrolló en el Servicio de Intendencia, que era el Departamento que equipaba a los aviones para entrar en combate los cuales eran avituallados con bombas, metrallas y refacciones para su mejor desempeño en la base aeronaval de Luzón en las Filipinas. Aunque Esteban Carballo Reyes no fue piloto en esta fuerza expedicionaria, si tuvo una activa participación muy importante en tierra.
Al finalizar la II Guerra Mundial fue licenciado, conservando su pensión como Cabo. Regresa a Santiago de la Peña a fines de 1945 habiéndolo recibido apoteósicamente la población, rindiéndole un homenaje multitudinario como nunca se habia visto. Posteriormente regresa a los Ángeles, California en donde radica por muchos años, viniendo a Tuxpan de vacaciones cada año. Todo mundo lo recuerda como un muchacho jovial, simpático que llegaba con un cadilac blanco convertible, que era la admiración de todos.- Además siempre venía con una amiga norteamericana muy guapa. En fin era todo un latin lover, con mucho pegue entre el sexo femenino, muy moreno, alto esbelto y de ojos verdes siempre vestia a la hawaiana con camisas estampadas, una cadena de oro al cuello y sus zapatos blancos. Cultivó muchos amigos y siempre fue muy bien recibido por la sociedad de Tuxpan-.Muchos años después tuvo como pareja a una hermosa sueca con la que procreó dos hijos: Nina fue el amor de su vida le dio dos hijos Rey David y Esteban, se casaron en Santiago de la Peña en una rumbosa y muy simpática fiesta en un hermoso Patio de la casa de la Nené Fernández. Recuerdo que Nadim Hid que era su gran amigo, sacó a bailar a su suegra que no hablaba nada de español, toda la tarde bailaron bebieron y se la pasaron de maravilla, Nadim le decia al Cabo de ahora en adelante me vas a decir papá, pues me voy a quedar con tu suegra, con las risotadas de todos los amigos que ahí estaban.
Vivió plenamente, al final de su vida regresó a su querido Santiago y ahí terminó sus días, en el más completo de los olvidos. Nunca le hicieron un homenaje, ninguna escuela o calle lleva su nombre. Sin embargo cabe reflexionar que de una manera u otra el fue otro héroe de la II Guerra Mundial a la que sobrevivió. Fue y es el Héroe Olvidado…

2 comentarios:

rcarballo dijo...

Hubieran hablado un poco de la amistad de Esteban con Fausto Vega Santander, su amigo de la infancia, también originario de Tuxpan y caído en la guerra. Me encantó su artículo, mi abuelo quedó también encantado. Saludos.

Anónimo dijo...

cuido a un primo de esteban, se llama mario reyes, radica en los angeles. presisamente hoy me estaba comentando acerca de su primo.....