lunes, 28 de febrero de 2011

COYUNTURA POLÍTICA XXI


Apuntes para un crítica política a López Obrador

Uno de los principales problemas de la “izquierda” en México es que siguen actuando como si estuvieran en los tiempos de la Guerra Fría

Raúl Abraham López Martínez*
Encerrado en su discurso ideológico de la Guerra Fría AMLO insiste en dividir el mundo de la política entre la izquierda y la derecha. Para él no existen matices, ni actores políticos por fuera de estas dos distinciones. Su reduccionismo político ha llegado al extremo de que sólo aquellos que lo acompañan a sus giras y aceptan convertirse en sus feligreses se ven beneficiados con el certificado que los acredita como miembros de la “izquierda verdadera”.
La insistencia de AMLO de aferrarse en un discurso de tipo ideológico lo ha conducido a señalar de “traidores” a los miembros del PRD que no comparten sus puntos de vista.
Emulando a las purgas que promovieron los gobiernos de izquierda y las dictaduras, AMLO se ha enfrascado en una “guerra santa” cuyo objetivo es limpiar al PRD de todos aquellos “impuros” que se han atrevido a cuestionar la “verdad” del caudillo.
Lo impuros somos todos aquellos que hemos rechazado públicamente la colocación de su muy personal agenda política nacional por encima de los procesos electorales estatales.
En el leguaje del caudillo, somos “traidores” por el hecho de atrevernos a diferenciar los contextos políticos que hay en los estados de la república y el conflicto Calderón-Obrador.
Somos “traidores” porque no aceptamos meter en un mismo saco a ambos contextos políticos, locales y nacionales.
El Muro de Berlín ya no existe, y el Bloque Socialista se ha desvanecido por completo, sin embargo, AMLO y su clase sacerdotal insisten en retomar las viejas categorías del siglo XX que condujeron a la instauración de regímenes dictatoriales y autoritarios como el de Fidel Castro en Cuba y el de Muamar Gadafi en Libia.
A esto, hay que sumarle que su Proyecto Alternativo de Nación, ni es de izquierda y tampoco es alternativo, a lo mucho su dichoso proyecto expone las tesis centrales en materia económica del viejo régimen.
Por ejemplo, qué tiene de alternativo el proyecto de AMLO si en la cuestión de energéticos se encuentra proponiendo la creación de nuevas refinarías, ampliando de esta manera la dependencia del petróleo y contribuyendo al calentamiento global.
Para que realmente se pueda llamar alternativo un programa político en materia de energéticos se tendría que promover como punto de partida poner fin a la dependencia de los hidrocarburos y buscar en lo inmediato la generación de energías limpias, de bajo costo, y que no contribuyan al calentamiento global.
En materia electoral, el uso de su discurso dotado de una sobreideologización se ha materializado en un “Castillo de la Pureza” al estilo de la película de Ripstein (1972) descalificando una posible alianza entre el PRD y el PAN para enfrentar en las urnas a Peña Nieto.
La reciente jugada de AMLO de pedir “licencia” en protesta por la Consulta Ciudadana que el PRD va a implementar en el Estado de México deja en entredicho la vocación democrática de la que tanto alude López Obrador.
Concluyo señalando que esta semiosis social que López Obrador se encuentra produciendo es posible que lo vaya a conducir al debilitamiento electoral, como ya le sucedió en las elecciones para elegir diputados federales en el 2009, y con su derrotado candidato a gobernador por Veracruz Dante Delgado Rannauro y al rechazo de lo que en su momento fueron sus simpatizantes que no entienden cómo es posible que AMLO se encuentre pavimentando el camino para el relevo de Peña Nieto en nombre de un supuesto ideológico que a estas alturas resulta anacrónico sostenerlo.
* Director de la Revista Digital Independiente Voz Universitaria www.vozuniversitaria.org.mx

1 comentario:

Guillermo dijo...

Tienes razón. Puedes solicitar tu afiliación al PAN.