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lunes, 23 de abril de 2018

El "Guerrero de la Democracia" no conmemoró la Defensa Heroica del Puerto de Veracruz.



Sapos y Alacranes
Por Orlando Segura Hervert.
El pasado sábado el sector naval conmemoró el CIV aniversario de la Defensa Heroica del Puerto de Veracruz, uno de los eventos más importantes de la Armada de México, un acto emblemático y simbólico. 

Ahí la Marina se luce, presume el patriotismo, demuestra gallardía, honra y recuerda a hombres y mujeres que se sumaron a la defensa de la nación, pese a la confrontación que se vivía, pese al encono entre unos y otros, en ese momento forjaron la unidad en torno a un país deshecho por la efervecencia de la Revolución Mexicana que estaba en proceso en 1914. 

Los invasores, el ejército americano nos vió débiles y por eso decide atacar, y ante el peligro, los mexicanos reunidos en el Puerto de Veracruz, con lo que tuvieron salieron a enfrentar al enemigo, fue una proeza épica, demostraron dignidad. 

Es un pasaje que ahí quedó y cada 21 de abril se recuerda esa fecha con los honores al lábaro patrio, la entonación del glorioso himno nacional, la ofrenda floral, la guardia de honor, las balas de salva, un acto protocolario muy bien ejecutado. En el centro del debate se pone de manifiesto las batallas emprendidas por los mexicanos que nos han dado libertad. 

Sin embargo, todo lo emotivo de ese capítulo, los héroes, se le pasó o de plano le valió al "Guerrero de la Democracia", el Sr. Alcalde Juan Antonio Aguilar Mancha o se le olvidó, o se le pegó la almohada, no fue al acto cívico, tampoco envió a sus flamantes correligionarios, ni a su equipo cercano, ni a sus funcionarios de "primer nivel", ni a ningún integrante del cabildo o del DIF. 

La autoridad municipal hizo vacío, no se dignó presentarse, tal vez esta pensando que en el tema de la seguridad a los que menos necesita es a la fuerza naval o a los elementos castrenses. 

Solo hay un exalcalde que cometió un agravió similar, llegó 45 minutos retrasados, arribó a la Fuerza Naval del Golfo, no sabía como disculparse, es mas casi como súplica dijo que lo hubieran esperado, la respuesta fue inmediata, amplísima carcajada, el Almirante en turno, le peló los dientes, con la diplomacia del caso lo mandó al chorizo, ambos sonrieron, se dieron un abrazo y pasaron a desayunar. 

A este "ritmo" al presi,  se le va a olvidar el Grito de Independencia, la noche mexicana... no creo, ahí tal vez, y solo tal vez, se pondrá a bailar: "De quien chon..."

Moraleja: Es más fácil que el municipio y el Ayuntamiento necesiten de la Armada de México, así es que pongan  las "barbas a remojar".

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